España 0 - Italia 2
Perdidos, y no sólo derrotados. Perdidos. No vamos a darle caña desde esta contratribuna al bueno del seleccionador nacional, al fin y al cabo, buena parte del mérito del brillante nombre de la copa es en su honor... La copa Marie Brizard. Aunque es vox populi, que Vicente es más de Chinchón seco, o de anís del mono. De hecho, un prohombre tan laborioso como él, tuvo que trabajar intensivamente hará cosa de unos 20 días, durante diez minutos para elaborar la alineación con la que iba a disputar toda la Eurocopa.
Lo que más le costó fueron los descartes de la maleta. No se acordaba bien si, la ropa interior debía ser amarilla o roja para la buena suerte. Al fin y al cabo, desde Kiev han pasado cuatro largos años. ¿Recuerdan ustedes que calzoncillos llevaban puestos? Pues eso.

No vamos a descubrir ahora que Vicente es un técnico sin parangón. De hecho, ya le están esperando en la Taberna de Mou, para deleitarse con sus brillantes estrategias en el dominó. Sólo él sabe encajar el doble pito como nadie.
Comenzaba el partido con ventaja en los himnos. Claro, no es lo mismo cantar a los enfants de la patrie, o lo de los hijos de Escipión que el Chirla Tachirla. Pero a eso hace tiempo que nos hemos sobrepuesto. Así que empezado el partido, al final son once, sean hijos de Escipión o de Torrebruno, y nosotros, once ibéros fieros o, bueno, lo del otro día. Sorprendió Del Bosque con la alineación. No crean, Conte estaba en un sin vivir. Repetirá por cuarta vez la alineación, o nos variará. Sea cual sea la decisión, será una genialidad, sin duda (Fiel lector que es Antonio Conte del Marca)

Pero from the lost to the river, vamos a intentar contar algo del partido. Es verdad, que para España era muy complicado en este encuentro. Se nota mucho que en la UEFA había miedo a un triplete de España, y todo estaba dirigido para hacernos jugar este duelo en la hora de la sagrada siesta. Así salieron adormilados los nuestros, Cesc aún con los pantuflos. Evidentemente Italia, no había trasnochado esa noche, y claro, con esa manera tan deshonesta de actuar no se puede competir.

Salía Sawyer Ramos a cazar pieles de Oso Blanco antes de vender a la Osa Mayor. El caso es que Canelita, no era él único que había salido a contar estrellas fugaces, aunque se entretuvo más pensando en el culito de su pecosa. Jack Piqué estaba buscando por la grada a quien echar una mano, cuando en realidad, los naufragados eran ellos. Hugo Cesc no está del todo en forma. El dulce Iniesta bastante tenía con escapar de sus perseguidores, Sayid Nolito no encontraba la estación Cisne y Vicente estaba en un flashback en Johanesburgo. Y los italianos a lo suyo. Como Atila, hicieron un primer tiempo en el que tan sólo De Gea y la escasa fortuna de cara al gol impidió pintarle de rojo la cara a la selección española. Jim Juanfran buscaba a los otros con el cuchillo entre los dientes, para al final llevarse otro palo. Desmond Alba estaba pensando en su chica, pero Italia no era el barco de Penny. Aduriz, un hombre de fe, terminó regresando a su silla de ruedas, era su destino. Charly De Gea terminó sacrificándose por los suyos. Busquets no fue el Mr Echo de otros tiempos. Y Morata, estuvo tan distraído como Daniel Faraday. Tampoco encontramos a Juliet Silva.

La buena noticia para España es que tan sólo había recibido un gol, el de Ethan Chiellini, tras una cadena de errores y despropósitos. El azul del mar hawaiano no era nada comparable a lo que veían los centrocampistas españoles. Allá donde querían pasar un balón, aparecía una camiseta azul a presionarles, a robarles el balón.El humo negro era azul. Antes del gol ya habían amenazado Parolo y Giacherini, para deleite de sus contraseleccionadores.

Tras el descanso, cambió el panorama. Ahora eran los españoles quienes atacaban a los Otros. Hubo sus oportunidades, Ramos de cabeza, Aduriz, que había salido para ajustar las cuentas contra la defensa transalpina. Pero no hubo gol. Atrás, la misma verbena de La Paloma + Las Fallas + San Fermines. La misma eficacia defensiva que ha demostrado España desde hace tiempo. De Gea salvó un mano a mano con Pelle que anticipaba lo que faltaba por venir. Lucas Vázquez me recordó a Richard Alpert, un buen personaje pero siempre tras el líder equivocado. Para mayor despropósito, con Morata fuera, no había delanteros para suplir a Aduriz, cuando este se lesionó. Gajes del oficio esto de ser entrenador, por mucha veneración que le tuvieran en Turquía.

Y ya acabando el partido, la tuvo Piqué. Son esos momentos, qué, aunque hayas hecho mal las cosas, pueden salvarte un partido, un campeonato. Meter ese gol en el último minuto habría supuesto el empate y quien sabe sí... pero en el contraataque posterior, Pelle, esta vez sí, sentenció la eliminatoria. Jacob Conte estaba que no salía en sí.
Una curiosidad, en los mejores partidos de Italia, la Uefa o la Fifa de turno, siempre señala a un defensa italiano como jugador del partido. En este caso Bonucci. Recuerdo el balón de Oro de Cannavaro en el Mundial del 2006

Y ahora qué. La iniaciativa Tiquitaca parece casi desaparecida. Con la Transoceanic Airlines en quiebra, para volver de nuevo a la isla, España necesitará algo nuevo. Alguien nuevo. Un buen piloto, un Lapidus para levantar el vuelo de la Roja. Lo que no sé es si esta Eurocopa será el Purgatorio o el limbo. No me queda nada claro. Habrá que preguntárselo a JJ o a Lindelof. O a Villar.
Estaba claro que el final iba a decepcionar a la afición. Suele pasar.
Tanta cháchara para decir: Italia os dio un baño y España no jugó una mierda. Porque adoro a Vicente del Parque si no iba a ponerle a caer de un burro. Tendré que meterme con su alter ego, Vicente del Bosque, el marqués, pero eso será en otro momento.
ResponderEliminarSi que nos dio una buena zurra, la azzurra. Vicente del Parque lo hace todo bien. Y dos veces. Su alter ego ya... bastante tiene con gestionar el marquesado.
ResponderEliminarAhora sí que va a tener tiempo para gestionar el marquesado y lo que salga. No veo yo a Caparrós de tiqui taca.
EliminarCaparrós es más de kiki Kaka...
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